El fracaso de la idea Visús ha marcado profundamente el corazón del zaragocismo, en casi todos los casos para mal, y la llegada de Paco Herrera, bien recibido, y de García Pitarch, no sé cómo recibido, son nuestra nueva seña de identidad. Y van mil. O sea, un dolor.
miércoles, 10 de julio de 2013
Real Zaragoza: Dueño de mis lágrimas
El fracaso de la idea Visús ha marcado profundamente el corazón del zaragocismo, en casi todos los casos para mal, y la llegada de Paco Herrera, bien recibido, y de García Pitarch, no sé cómo recibido, son nuestra nueva seña de identidad. Y van mil. O sea, un dolor.
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