miércoles, 23 de octubre de 2013

Un punto es un punto

Quien no se consuela es porque no quiere, dice la frase.
Un punto es un punto, dice otra que he escuchado mucho este fin de semana.


El Real Zaragoza empató un partido que tenía ganado, jugábamos contra 10, pero nos echamos atrás, la suerte no estuvo de nuestra parte, pero es que la mayoría de las veces, la suerte le llega a quien la busca.
El sábado aquí, en Tierra Comanche, se jugó un partido de los llamados mediáticos, de esos que a pesar de que uno de los rivales es de esos 18 que apenas cuentan para los medios el otro es uno de los dos que sí que lo hacen.
El Barcelona visitaba el Sadar y no supo marcarle un solo gol al Osasuna.
La gente salía contenta del partido, repetían la frase: “Un punto es un punto”, era un punto que vale como cualquier otro, pero que nadie esperaba conseguir.
En la mañana del domingo se jugaba el único partido que tiene importancia para mí, el del Real Zaragoza, un partido con dos equipos que habían descendido este año y que prometía más de lo que dio.


Tras el empate, un empate que nos dejó a muchos “escocidos”, aquí algunos me recordaban lo del “un punto es un punto”, algunos incluso se atrevían a comparármelo con “su” partido.
A mí la verdad es que , viendo el partido creo que el empate es justo, pero tras hacer lo más difícil, ponernos por delante, con un Depor con 10 jugadores, encerrarnos atrás, no controlar el balón sino regalarlo , alejándolo de un patadón al campo contrario , que no hacía nada más que retrasar unos segundos el siguiente ataque deportivista …
Yo me temí lo peor tras el empate, pensé en la derrota, y claro, al pitar el final, es cierto, que me alegré y pensé en lo de “un punto es un punto”, pero es eso, solo un punto que debieran haber sido 3.
Aquí mientras siguen relamiéndose de su punto desde los puestos de descenso, no se preocupan mucho de la segunda. Es lo que tiene jugar en divisiones diferentes.
Casi todo lo que se enteran algunos es por lo que yo les cuento, y claro, cuento mi versión, que es la verdad, mi verdad y es la que a mí me vale, aunque sepa que no es cierta. No les voy a dar el gustazo encima de contarles que no jugamos a nada, que tenemos miedo a ganar, que nos falta mucho para hacer buen fútbol…  Les cuento lo cerca que estamos del ascenso, lo difícil que era puntuar en Riazor, que ya les hemos ganado el golaveraje…. No es mentira, pero oculto parte de la verdad, la que no me interesa, ¿no es eso lo que hace todo el mundo? ¿Por qué voy a ser yo distinto?
Y eso es todo lo que cuento esta vez desde Tierra comanche.

No seré zaragozano, zaragocista el primero.

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